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Exposición al humo de tabaco en no fumadores conlleva grandes riesgos

Exposición al humo de tabaco en no fumadores conlleva grandes riesgos

Las consecuencias del consumo del tabaco son ampliamente conocidas. La nicotina es una sustancia que no sólo perjudica a quien tiene el hábito de fumar, sino que también afecta al medio ambiente. Aquellas personas que, pese a no ser adictos, aspiran el humo tóxico y cancerígeno, proveniente de la combustión del cigarrillo, son conocidas como fumadores pasivos.

El humo de segunda mano es igual de peligroso para la salud. Éste contiene hasta cinco veces más monóxido de carbono que el que inhala un fumador. Otros estudios han determinado que estar expuestos durante una hora, equivale a la ingesta de dos o tres cigarrillos.

Los efectos físicos a corto plazo incluyen problemas dentales, tos, dolores de cabeza e irritación ocular. También debe tomarse en consideración la posibilidad de sufrir ataques cardíacos, crisis asmáticas, hipertensión, enfermedades pulmonares crónicas e infertilidad. Las consecuencias a largo plazo son de una naturaleza mucho más alarmante. El cáncer de pulmón, de mama y de estómago son algunos de los efectos más temidos dentro de la comunidad médica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha hecho una extensa campaña a propósito de los efectos perniciosos del consumo de tabaco, haciendo especial énfasis en los perjuicios que conlleva para los no fumadores. De acuerdo con la OMS, el tabaquismo pasivo es causa de graves enfermedades cardiovasculares y respiratorias, entre ellas la cardiopatía coronaria y el cáncer de pulmón, en el adulto; de síndrome de muerte súbita en el lactante, y de bajo peso al nacer en el feto.

La organización también explica que ni la ventilación ni la filtración, ni siquiera ambas combinadas, pueden reducir la exposición al humo de tabaco en espacios interiores a niveles que se consideren aceptables. Los entornos totalmente exentos de humo de tabaco ofrecen la única protección eficaz. Contrariamente a la creencia común, tanto fumadores como no fumadores están de acuerdo en que haya entornos sin humo de tabaco.

Con información de who.int










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