Menu Tumedico
Buscar
Iniciar Sesión
Últimas
Noticias
Sé parte de
nuestros suscriptores
Únete y recibe las
noticias más destacadas
de la semana
Síguenos

Vida

Conoce la actualidad en temas de salud,
te ofrecemos la mejor información en bienestar, salud y vida.
Cómo educar un hijo desobediente

Cómo educar un hijo desobediente

La edad de 3 y 4 cuatro años en un niño es de mucha importancia, ya tienen una identidad más fuerte y por esta razón muestran mayor rebeldía, además que es una etapa donde empiezan a controlar sus impulsos, lo que lleva a los padres a tener mucha paciencia y tiempo. Lo principal es comprender que la percepción de su hijo del tiempo es muy diferente a la tuya. Es normal que cuando interrumpa su diversión lo haga quejándose y ocasiones hasta llorando. Pero es importante que su hijo aprenda que con desobediencia no conseguirá lo que quiere.

Para corregir a un niño desobediente es elemental leer las indicaciones que se publican en el portal babycenter. com., para lograr resultamos positivos.

- Sé comprensiva. Cuando le pida que entre a almorzar y te grite: "¡Ahora no!" y luego se ponga a llorar cuando le obligues a entrar en la casa de todos modos, intenta ponerte en su lugar. Abrázalo y asegúrale que entiendes lo difícil que es dejar a sus amigos, pero que el almuerzo ya está preparado. Lo importante es demostrarle que estas de su lado. Trate de no molestarse. Pídaselo de manera amable pero firme.
- Establece límites. Los niños de esta edad necesitan, e incluso quieren, límites. Establécelos y asegúrate de que tu hijo sabe cuáles son. Díselo con claridad: "No se pega. Si estás enojado, usa tus palabras para decirle a José que quieres que te devuelva el juguete", o "Recuerda, siempre tienes que sujetarme de la mano en la calle". Es normal a esa edad que su hijo no siga las reglas, pero procure buscar soluciones, por ejemplo si se levanta de la cama porque tiene miedo de la oscuridad, dele una linterna para que la tenga junto a su cama.
- Refuerza el buen comportamiento. En lugar de fijarte en el comportamiento de tu hijo sólo cuando se porta mal, procura señalar también aquellas ocasiones en que actúa de manera apropiada. Un sencillo "Gracias por colgar tu abrigo" o "Me ayudas mucho cuando compartes tus juguetes con tu hermana pequeña", lo motivará a repetir su buen comportamiento. La disciplina no significa enseñarle a controlarse a sí mimo, si lo castiga podría lograr que se comporte por temor a no hacerlo.
- Usa bien el tiempo de castigo o "tiempo para pensar" (time-out). Cuando tu hijo está a punto de perder el control porque no se sale con la suya, ayúdalo a calmarse. En lugar de mandarlo a su cuarto, siéntalo en un cómodo sofá o en un rincón favorito de su habitación. Diseñe un "rincón para calmarse", donde hay almohada, una manta, e incluso algunos libros que le gusten al niño. Si aun así se niega a quedarse allí, retírate tú unos pocos minutos a un lugar tranquilo, como tu dormitorio, para calmarte también. Le darás un buen ejemplo, sino que obtendrás un descanso. Cuando ambos se sientan mejor, será el momento de hablar de comportamiento apropiado.
- Ayuda a tu hijo a tener confianza en sí mismo. Cuando le das oportunidades para que haga sus propias elecciones, le permites ser más independiente dentro de un entorno controlado. En lugar de decirle que se ponga los jeans que tú has escogido, por ejemplo, déjale que escoja entre los dos pares que has seleccionado previamente. Pregúntale si quiere comer guisantes o judías verdes con la cena, y qué cuento quiere leer por la noche. Otra manera de ayudar a tu pequeño es decirle lo que puede hacer en lugar de lo que no puede hacer. En lugar de decirle: "¡No! ¡No juegues con el balón en la casa!", dile: "Salgamos para que puedas patear el balón".
- Escoge tus batallas. Si tu hijo no tiene sentido de la moda y quiere ponerse su camisa de camuflaje con unos pantalones anaranjados, ¿qué tiene de malo? A veces es más fácil pasarlo por alto. Lo mismo cuando pisa los charcos de camino a la casa, o bien guarda sus muñecos debajo de la cama en lugar de ponerlos en su lugar.
- Distrae su atención. Evita situaciones que puedan desencadenar la rebeldía de tu hijo. ¿Por qué arriesgar llevarlo a un restaurante elegante cuando podrías llevarlo al parque a comer con tu hermana? No es muy realista esperar que se comporte en una tienda de ropa o que se siente tranquilamente durante una larga y aburrida reunión. Si vas por el centro comercial y ves una tienda de juguetes que le gusta mucho, dirígelo rápidamente en otra dirección o distrae su atención. "¡Mira esa fuente! ¿Quieres echar una moneda y pensar en un deseo?"
- Sé realista con respecto a su edad y la etapa que atraviesa. Cuando pidas a tu hijo que haga la cama, asegúrate de que sabe hacerlo. Dedica tiempo a enseñarle nuevas tareas y háganlas juntos hasta que aprenda a realizarlas. A veces, lo que te parece un acto de rebeldía es simplemente la incapacidad de realizar una tarea demasiado compleja.









Navega por nuestra web
Comunícate con tumedico.com
Información: +58 (212) 762.48.41 o info@tumedico.com
Publicaciones: ventas@tumedico.com
Grupo Empresarial Tecnología y Medicina 2010, C.A.
© 2010 tumedico.com RIF: J-29946696-9
Todos los derechos reservados.