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Adaptaciones del cuerpo por el ejercicio aeróbico

Adaptaciones del cuerpo por el ejercicio aeróbico

Cuando realizamos ejercicio aeróbico, nuestro cuerpo pone en marcha unos procesos fisiológicos para dar respuesta a esta nueva situación: las denominadas adaptaciones momentáneas. Una vez finalizado el ejercicio. estas adaptaciones momentáneas desaparecen.

Pero, si repetimos el estímulo cardiovascular de forma continua y sistemática, a medio y largo plazo nuestro organismo comienza a generar unas adaptaciones profundas, proporcionando una respuesta más eficaz del sistema cardiovascular. Con estas nuevas adaptaciones, desde el punto de vista del entrenamiento, nuestro organismo será capaz de generar más energía a través de otros sustratos como la grasa de reserva, soportar cargas de entrenamiento más altas y duraderas y resistir la fatiga.

Alguna de estas adaptaciones son:

1. Incremento del tono parasimpatico o disminución del tono simpático. Esto significa una reducción de la frecuencia cardiaca en reposo y durante el ejercicio submáximo. Muy poca reducción de la frecuencia cardiaca máxima.
2. Incremento del tamaño del ventrículo izquierdo (incremento proporcional en el grosor de la pared y el diametro de la cámara) -Supone un incremento del volumen de eyección (volumen sistólico) en reposo y durante ejercicio submáximo y máximo.
3. Incremento del volumen por minuto cardiaco, del la carga de trabajo y del consumo de oxígeno durante el ejercicio de máxima intensidad.
4. Incremento del volumen de plasma sanguíneo.
5. Incremento de la ventilación durante el ejercicio máximo y disminución de la misma durante el ejercicio submáximo (significa una mejora en la economía respiratoria).
6. Disminución de la resistencia al flujo de sangre en músculos entrenados reducción de la tensión arterial en reposo y durante el ejercicio submáximo.
7. Aumento del número de capilares sanguíneos ? reducción de la distancia de difusión del oxígeno.
8. Incremento de la mioglobina en las células músculares, lo que supone un aumento en el transporte de oxígeno a las mitocondrias.
9. Aumento sustancial de mitocondrias y enzimas asociadas.
10. Mayor utilización de la grasa como fuente de energía. Esto conlleva un ahorro del glucógeno y un aumento de la resistencia durante ejercicio con carga submáxima.
11. Aumento de la sensibilidad a la insulina.
12. Incremento del lavado del lactato por los órganos ? esto supone un aumento del umbral de lactato y una mayor tolerancia al esfuerzo de alta intensidad.
13. Aumento de las reservas de ATP, posfocreatina y glucógeno.









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